El niño 44

Héroe de guerra y agente del servicio de seguridad de la Unión Soviética, Leo Stepánovich Demídov cree ciegamente en la propaganda oficial, que sostiene que su país es el paraíso de la igualdad y la fraternidad sobre la Tierra, una alianza de ciudadanos libres y trabajadores prósperos que merece la pena defender de sus múltiples enemigos con todos los medios imaginables, incluidos la delación, la represión y el castigo severo a los infractores. 

Pero el día que lo obligan a espiar a su propia esposa por supuesta traición a la patria, a Demídov comienza a caérsele la venda de los ojos. En efecto, ni sus condecoraciones ni su inmaculada hoja de servicios le sirven para evitar ser degradado y expulsado de Moscú. Obligado a incorporarse a la milicia en una ciudad industrial, se encuentra con el caso de una serie de asesinatos de niños que las autoridades han dado sospechosamente por cerrado. 

Con muy poco que perder, y convencido de que un despiadado criminal anda suelto, Demídov se lanza a resolver el misterio por su cuenta, una decisión arriesgada que lo llevará a descubrir el verdadero peligro que se cierne sobre él, una amenaza mucho más temible que su escurridizo objetivo.

Durante la etapa comunista, Rusia no tenía más opinión que una, los rusos no debían, si querían conservar la vida, pensar en otras opiniones, todo lo que decía el estado y sus gobernantes era la verdad. Para cumplir con ese pensamiento único el poder de la guardia gubernamental era inmenso, no se cuestionaba nada de sus actos o acciones, todas estaban justificadas, fueran legales, ilegales, éticas o inmorales, con causa o sin ella.

Leo trabaja para el gobierno, es uno de los que hace que la ley se cumpla. Nunca ha dudado de ello, no tiene motivo, le dan órdenes y él las cumple pero cuando un niño aparece muerto en las vías del tren y el asunto es tapado se empieza a resquebrajar esa fe ciega en su gobierno y sus mandatos. Meses después le ordenan otra vigilancia rutinaria, lo ha hecho miles de veces, nada nuevo sino fuera porque esta vez el objetivo es su propia mujer. Comprende lo frágil que puede llegar a ser un estatus adquirido y como las influencias sobre las personas apropiadas pueden decantar la balanza hacía un lado u otro.

Leo es deportado, podría haber sido peor, de donde le han enviado hay una oportunidad de volver, de los gulags no. Sin nada que perder pretende dejar pasar el tiempo esperando que el perdón le llegue algún día, trabaja con la milicia e intenta pasar desapercibido. No lo consigue y más cuando descubre otro niño asesinado de la misma manera que el que tuvo que tapar en Moscú. Su investigación puede causarle la muerte o la defenestración perpetua.

La historia está llena de momentos tensos, críticos y poco agradables, páginas y páginas sin poder soltar el libro intentando descifrar si la suerte de Leo cambiará algún día, si los niños obtendrán justicia y si todos aquellos que un día dejaron de creer en Leo volverán a hacerlo algún día. Historia de lealtades y traiciones, de monstruos que se crean y no se destruyen, de infancias destruidas por el hambre y la guerra y ese pensamiento único que atrapa y seduce a algunos haciéndoles creer que es la única verdad.

Muy recomendable para los amantes de la Rusia clásica post guerra y en pleno estallido del comunismo y sus consecuencias.

Red mist


On her quest to find out exactly what happened to her former deputy chief, Jack Fielding, murdered six months before, Scarpetta drives to the Georgia Prison for Women to meet a convicted sex offender and the mother of a vicious and diabolically brilliant killer. 

Against the advice of her FBI criminal intelligence agent husband, Benton Wesley, Scarpetta is determined to hear this woman out.


Scarpetta has both personal and professional reasons to learn more about a string of grisly killings: the murder of a Savannah family years earlier, a young woman on death row, and then other inexplicable deaths that begin to occur at a breathtaking pace. 

Driven by inner forces, Scarpetta discovers connections that compel her to conclude that what she thought ended with Fielding’s death and an attempt on her own life is only the beginning of something far more destructive: a terrifying terrain of conspiracy and potential terrorism on an international scale.
And she is the only one who can stop it.

Después de una de sus experiencias vitales más duras, Kay Scarpetta viaja a Savannah para encontrarse con una peligrosa presidiaria que le puede dar pistas sobre algo de los casos sin resolver que tiene pendiente la forense. Todo parece un poco confuso pues ha sido la misma presidiaria la que la ha convocado.

Al salir de la entrevista, una antigua fiscal que había trabajado con la forense la requiere en un piso franco para contarle diversas cuestiones y aquí es donde todo se empieza a complicar mucho más de lo que ya estaba. la ex-fiscal aparece muerta al día siguiente y aunque Scarpetta no es sospechosa todo parece indicar que podría tener alguna relación con estos hechos y otros casos de muertes sospechosas entre ellas la de la misma presidiaria con la que se entrevistó un par de días atrás.

Deberá utilizar todo su poder de deducción y toda la ayuda posible de sus colaboradores para establecer todos los hechos y poder hallar el culpable de tanta muerte.

Scarpetta ha sido uno de mis personajes favoritos desde hace mucho y aunque hubieron un par de libros que me hicieron perder la ilusión con sus aventuras he retomado sus libros con fuerza pues me recuerdan aquellas primeras novelas. Mi intención es leerme los volúmenes que me quedan para ponerme al día y leerlos en el idioma original matando así dos pájaros de un tiro.

¡¡Larga vida a (esta) Scarpetta!!

Orlando

Novela difícilmente clasificable en la que ­como escribió en su día Jorge Luis Borges , traductor de la obra­ «colaboran la magia, la amargura y la felicidad», Orlando (1928) narra los avatares a lo largo de cerca de trescientos años del que empieza siendo un caballero de la corte isabelina inglesa. 

Producto en parte de la ambigua pasión de Virginia Woolf (1882-1941) por Vita Sackville-West y antecedente singular del realismo fantástico, la historia de su protagonista, ambientada siempre en sugerentes escenarios e impregnada por la particular obsesión de su autora por el transcurso del tiempo, se desliza como un deslumbrante cuento de hadas ante los fascinados ojos del lector.

Calificada por muchos como una de las mejores obras de la literatura de todos los tiempos, siempre asusta ponerse delante y empezar a leer. Gracias al club de lectura LGTB de la biblioteca Francesca Bonnemaison de Barcelona me he atrevido a leerla, terminarla e intentar entenderla.

Cuando me enfrento a obras de este calado, con esta historia y con estos autores tan reverenciados me entra el miedo escénico. Me cuesta ponerme con ellas y sólo gracias a un buen empuje cojo el toro por los cuernos y me lanzo. El resultado muchas veces es desigual, siempre tiendo a quedarme con la sensación de que no le saco todo el provecho que puede tener la obra y que me quedo con el sentido más superficial de lo que la autora (en este caso) o el autor quiso decirnos; que hay mucho más que descubrir e indagar y que con mi lectura sólo consigo rascar pobremente la corteza exterior ¿me conformo? la mayoría de las veces no pero tampoco se como ir más allá, mi mente no sabe como hacerlo. El este caso no ha sido distinto.

Empezamos conociendo a Orlando, un caballero de la corte isabelina inglesa, y sus aventuras amorosas con una aristocrática rusa. Su enamoramiento instantáneo y su desolación cuando ese amor se esfuma con la desaparición de la mujer.

A partir de aquí todo muta, la novela empieza una espiral de realismo mágico donde todo parece una cosa y es otra. Orlando viaja a distintos países como embajador de su país intentando desembarazarse de los sentimientos confusos frente a su amor desaparecido. Allí conoce mujeres e incluso llega a casarse con una pero ya nada será igual en la mente y ene l cuerpo de Orlando que ahora más que nunca sabe lo que pueden sentir las mujeres al ser rechazadas o vilipendiadas. 

Siempre es positivo haberme atrevido con una novela de este calado pero me queda la sensación agridulce de no haberlo comprendido en todo su esplendor. No por ello dejaré de intentar que me asusten menos los clásicos y seguiré intentando sacarles todo la savia que contienen.

Reseña y opinión : Corvus (Paul Kearney) Val: 886

Fichita: 
Editorial: Alamut
Escritor: Paul Kearney
Páginas : 291
ISBN : 978-84-9889-088-4
Original : Corvus
Valoración: 886
Traductor: Núria Gres
Status: Recomendable
Categoría: Fantasía Épica
Serie: Trilogia Macht
Precio (aprox.) :  22,95








Opinión:
 
Segunda entrega de la Trilogía Macht.
La mejor novela que he leído de Paul Kearney hasta la fecha. Aunque la novela se llama como uno de los secundario de la historia;  toda la historia se centra en el protagonista de la primera novela Rictus de Isca.
Rictus es un personaje sencillo sin muchas contradicciones nada complejo, cumpliría con  la personalidad canónica de un guerrero griego. Entre ellos los históricos, míticos por su dureza y crudeza; los Espartanos.

Hay referencias históricas en la novela a los Espartanaos como las capas escarlatas que utilizan los mercenario en las que se ubica la fuerza de ataca de Rictus que se hacen llamar Cabezas de Perro iguales a las utilizadas por los espartanos.  El tipo de armas y forma de luchar forma parte de la historia con las estrategias en combate de los Hoplitas.

Paul Kearney añade en esta segunda novela mayores matices  y razones a sus actos y desarrolla más  a la personalidad de Rictus ya en su madurez. A la juventud e impetuosidad de Rictus, de la primera novela de la trilogía, la evocación de los conflictos propios de la madurez del personaje en esta segunda entrega. Rictus empieza a cuestionarse todo su propio mundo y su forma de vida, cada vez es más consciente de que no puede huir de aquello que sabe hacer bien que es luchar y matar. Su liderazgo en la batalla, es un mito viviente.

Una leyenda viva, el líder de los Diez Mil, que no puede huir de su gloria y fama;  por ello mismo se convierte en una pieza que no puede estar al margen de los movimiento y ambiciones de los líderes de su tiempo. Un hombre con una estrella; con tanta suerte que supera cualquier realidad estadística de supervivencia pero que es necesaria para dar sentido a cada combate que transcurre en sus páginas.  Siempre sobrevive aunque parece imposible. La viveza de los combates son insuperables. Paul Kearney debería formar parte de los escritores de fantasía del momento ni Martin, Sanderson, Abercrombie o Rothfuss (no añado a Erikson porque no he leído nada al completo) pueden competir con Kearney en la recreación de la ambientación de la narración de los combates.  Se habla de la crudeza de Abercrombie pero Kearney es un maestro capaz de hacer sentir las batallas no solamente desde la acción del combate que es más un tema de coreografía sino desde la atmósfera de dureza con la que las adorna. Kearney te pone en medio de la batalla como pocos escritores puede hacerlo no solamente desde el pedestal del mariscal o la estrategia sino desde la visión del soldado experimentado que combate a cada segundo por su vida.

Aunque la trilogía tiene elementos de fantasía son absolutamente decorativos sobre la historia. Tienen tan poca relevancia en la narración que la novela con ciertos retoques y eliminandolos podría pasar por histórica. Los elementos de fantasía se ciñen a una geografía de un mundo con dos lunas, algunos animales desconocidos como variaciones del Yeti o de lobos y osos. Y finalmente están el elemento más fantástico las 'Maldiciones de Dios' que son una legendarias armaduras que tienen la propiedad de no estropearse nunca, de no reflejar el sol y que no se ensucian nunca y que se adaptan al cuerpo del que la lleva. Conseguir una Madición es convertirse en un guerrero total, determinar un estatus de gran guerrero y que no todo el mundo puede poseer ni llevar mucho tiempo si no se tiene una capacidad y experiencia en combate única.  Aunque son todo un misterio no tienen ninguna importancia en la narración son solamente un trofeo y una característica de los grandes guerreros. Aún así evoca un pasado oscuro de tecnologías imposibles o Dioses implicados.

El paralelismo entre la Trilogía Macht y su anterior Serie las Monarquías de Dios es muy evidente y en todas ellas el recuerdo a los modelos de combate griegos y las culturas persas son cristalinas.

Existe un término que explica una situación de los combates que es el othismo que mediante falanges de soldados se lucha cuerpo a cuerpo escudo en mano. Mediante grandes lanzas y espadas cortas. El othismo acaba siendo ese momento sostenido en el tiempo donde solo hay sangre, sudor, muerte y un guerrero a 25 centímetros de ti con la única misión de matar o morir. Donde cada falange empuja a la otra con una presión inconcebible para romper la linea y poder acuchillar y destrozar al enemigo. Todo se reduce a disciplina y coraje y fe ciega en tus compañeros.
La recreación es absolutamente feroz y llena de detalles crudos pero que dan una sensación de realidad extrema porque no hay nada gratuito en ello pero si mucho de la vileza humana inevitable en una situación como esta.

Mientras que la primera historia de los Diez Mil  es una recreación en clave fantástica de la historia de Anábasis de Jenfonte.  En este caso la historia de Corvus recuerda mucho a la historia y vida de Alejandro  Magno en el proceso de unificación de las polis griegas y conquista de oriente-medio.

Mediante el hilo conductor de Rictus, la novela es la mas lograda por el escritor hasta la fecha.
El desarrollo del conflicto del protagonista es claro y hace que la lectura sea interesante y satisfactoria.

De los grandes escritores de fantasía es uno de los más infravalorados de forma inmerecida.  Y a mi cada novela me gusta más.


Contraportada:
Rictus de Isca, legendario guerrero, es el comandante de los Cabezas de Perro, los mercenarios más solicitados de la raza macht. En su juventud, Rictus comandó la retirada del mítico ejército de los Diez Mil a través del Imperio Asurio, y tras aquellos días de gloria, las actuales escaramuzas entre falanges que los macht llaman guerra ya no tienen el mismo sabor. 
A punto de colgar su lanza y su escudo para retirarse con su familia al perdido valle donde ha construido una vida pacífica, Rictus recibe la intempestiva visita de otra leyenda andante: el misterioso Corvus, un hombre (o quizá más que un hombre) que ha conseguido lo imposible, conquistar una docena de ciudades estado y ponerlas bajo su mando. 
Pero los sueños y ambiciones de Corvus son aún más alocados y constituyen un mayor desafío a las tradiciones macht. En su irresistible estela, ejércitos y ciudades se ven arrastrados hacia un futuro desconocido, y Rictus no puede mantenerse al margen. Pondrá su lanza al servicio de Corvus aunque nadie sepa dónde terminará su desenfrenada carrera, y aunque con ello pierda su última opción de felicidad.
Otras reseñas de Paul Kearney en ECP: 

    Cinco

    Han hallado el cuerpo sin vida de una mujer en un prado. Ha sido asesinada. En la planta de los pies han dibujado unas coordenadas que lleva a la policía de Salzburgo a otro tremendo hallazgo: una mano humana metida en un recipiente de plástico. 

    Pero ¿a quién pertenece esa mano en perfecto estado de conservación? ¿A qué obedecen las coordenadas tatuadas en los pies de la primera víctima? Beatrice Kaspary y Florin Wenninger se ven sumergidos en una peculiar y espeluznante búsqueda del tesoro en la que el premio, al parecer, son nuevas pistas que parecen conducirles cada vez más cerca del asesino. 

    Sin embargo, conforme las víctimas se suceden en una sanguinaria versión del geocoaching, sus vidas personales sufren las consecuencias del caso y sus superiores les apremian a resolver lo antes posible el enigma, el misterio parece haber llegado a un callejón de salida. 

    Apuntado en la lista desde hace mucho tiempo por fin he podido leer este thriller.

    Hay bueno libros, hay libros entretenidos, hay malos libros y libros que te hacen perder el tiempo y leer uno u otro no debería ser condicionante con la clase de lector que uno es. A veces leemos un tipo de libro u otro dependiendo de nuestro estado de ánimo o del período del año en que nos encontramos. 

    Dicho esto diré que "Cinco" es un thriller muy entretenido, bien escrito y que hace que pases las hojas sin enterarte pues cuesta dejarlo de lado y descansar. Un pero es que descubrí al asesino demasiado pronto pero aún así mantuve el interés en saber el porqué.

    Novedoso el sistema que utiliza el asesino para guiar a los policías e investigadores hacía donde le interesa dejando casi sin más caminos que el que marca él mismo para ser encontrado y detenido.

    Bien buscadas las pistas y los lugares de geocaching (que no practico pero que si conozco). Los personajes principales están bien construidos aunque les falta algo más de profundidad en algunos aspectos (es una serie con un par de volúmenes así que seguramente en siguientes entregas eso se paliará) y las víctimas me parecen creíbles con las descripciones y las motivaciones del asesino.

    En resumen, un libro entretenido, con intriga y que se lee muy bien, a veces lo único que una necesita de la lectura. 

    La caza

    En 1998, tres bandidos armados salieron de los cañones de Four Corners en una camioneta robada. Mataron a un policía, sostuvieron un tiroteo y escaparon de una persecución que llegó a reunir a cientos deagentes de más de veinte organismos estatales y federales. 

    El delito y la desatinada investigación del FBI dejaron varias incógnitas por resolver. 

    En la actualidad, el recuerdo de la desafortunada persecución de 1998 permanece dolorosamente fresco.

    Cuando vas a la biblioteca y coges un libro sin ninguna referencia pueden pasar tres cosas: que descubras una maravilla escondida, que sea un buen libro para entretener o que sea un verdadero desastre. En este caso la opción dos fue la correcta.

    En medio del un territorio extenso lleno de matojos, arena, piedras y muchos cañones con recovecos para esconderse un policía navajo y sus compañeros deben resolver un robo y un asesinato.

    No es la primera vez que en ese lugar sucede algo así y la sombra de un nuevo fracaso parece cubrirlo todo, ante todo deben evitar la presencia del FBI o si aparecen que intervengan lo mínimo posible. Por eso no dudan en intentar esconder indicios, no comunicar información y seguir las pistas sin más ayuda que la de los suyos.

    Todos recuerdan la cara de sorpresa cuando estando rodeados los malhechores escaparon, ahora deben no sólo encontrar a los actuales perseguidos sino que para hacerlo deberán descubrir como desaparecieron los demás.

    Un retrato algo flojo de como sería el trabajo de un policía en un extenso terreno donde las casas distan entre sí de muchos kilómetros y la comunicación no es todo lo buena que podría desear un cuerpo de policía.

    Un paisaje distinto para una novela más de pensamiento que de acción, de planificación ante de actuar y donde quedarte sin gasolina o sin agua puede suponer la diferencia entre vivir y morir.

    Entretenida, sin más.

    Jaroslav Hasek. Las aventuras del buen soldado Svejk.

    Jaroslav Hasek, Las aventuras del buen soldado Svejk
    Círculo de lectores, 2008. 790 páginas.
    Tit. or. Osudy dobrého vojáka Svejka. Trad. Monika Zgustova.

    Con el habitual miedo a enfrentarse a los clásicos encaré la lectura de esta magna obra… y como también es habitual era un miedo infundado. Además de su calidad, es un libro muy divertido.

    Publicado por partes nos va narrando la historia del soldado Svejk, del que uno no sabe si es tonto o muy listo, o ambas cosas a la vez. Estalla la primera guerra mundial y comienzan sus desventuras: detenido por infamar al emperador, investigado por su supuesta incapacidad y alistado finalmente. En la guerra será asistente de diversos oficiales y llegará a ir al frente, acompañado siempre por el despropósito.

    El autor aprovecha las andanzas de Svejk para criticar duramente la guerra, la burocracia, a los oficiales, el sinsentido de la burocracia… y según parece con nombres y apellidos reales, lo que le debió causar más de un problema. Svejk adereza sus peripecias con una cantidad inagotable de historias de conocidos suyos, que alcanzan cotas de auténtico surrealismo. El humor negro abunda, con anécdotas crudas pero que nos hacen reir. Nunca el horror de una guerra fue descrito con tanta gracia.

    No sé si es recomendable leerlo de un tirón. Llegando al final pensaba que el autor había perdido fuelle, pero la escena en la que Svejk recibe consuelo espiritual en la cárcel es de antología. Por desgracia pocas páginas después murió el autor dejando el libro inacabado.

    Un libro fascinante. Tiene su entrada en la wikipedia: El buen soldado Svejk y aquí otras reseñas:LAS AVENTURAS DEL BUEN SOLDADO ŠVEJK de Jaroslav Hašek
    y Aventuras Svejk

    Calificación: Muy bueno

    El último recurso de aquellos que no querían ir a la guerra era la prisión militar. Conocí a un profesor que no quería ir a disparar en la artillería porque era matemático, de manera que robó un reloj a un teniente para que lo encerraran en la prisión militar. Lo hizo después de habérselo pensado mucho. La guerra no le atraía ni le entusiasmaba. Disparar contra el enemigo y matar a otros profesores de matemáticas tan desgraciados como él mismo le parecía una bestialidad.
    «No quiero que me odien por cometer actos brutales», se dijo, y con toda tranquilidad robó el reloj. Primero, examinaron su estado mental, pero cuando declaró que lo había hecho para enriquecerse lo trasladaron a la prisión militar. Había muchas personas recluidas por robo o estafa.

    Los preparativos para las matanzas de gente siempre se han llevado a cabo en nombre de Dios o de algún otro hipotético ser supremo que la humanidad haya engendrado en su imaginación.
    Antes de cortar el cuello a un prisionero de guerra, los antiguos fenicios celebraban un solemne rito sagrado de la misma manera que, unos milenios más tarde, lo harían las nuevas generaciones antes de ir a la guerra y matar a sus enemigos a sablazos.
    Los antropófagos de las islas de Guinea y de Polinesia, antes de devorar ceremoniosamente a sus prisioneros o a las personas inútiles como los misioneros, los exploradores, los representantes comerciales o los simples curiosos, los ofrecen a sus dioses mientras ejecutan los más variados rituales litúrgicos. Como todavía no les ha llegado la cultura de la casulla, se adornan las nalgas con coronas hechas de vistosas plumas de pájaros selváticos.
    Antes de quemar a sus víctimas, la Santa Inquisición celebraba la más solemne de las ceremonias religiosas, es decir, una gran misa cantada.
    A la ejecución de un delincuente acude siempre un sacerdote que lo importuna con su presencia. En Prusia, es un pastor el que acompaña al desgraciado hasta el hacha, en Austria un sacerdote católico lo conduce a la horca, en Francia a la guillotina, en España al garrote, en América un pastor lo lleva a la silla eléctrica y en Rusia es un pope barbudo quien acompaña a los revolucionarios.

    Por la noche, recibió la visita del piadoso capellán que por la mañana había querido celebrar la misa para los gastadores. Era un fanático que intentaba acercar a Dios a todo el mundo. Como catequista, pretendía desarrollar el sentimiento religioso de los niños a bofetadas. En aquellos días, habían aparecido artículos sobre él en diversas revistas con los títulos «Un catequista salvaje», «Un catequista que endosa bofetadas», etc. El catequista estaba convencido de que el mejor método para que un niño aprendiera la religión era darle una paliza con regularidad.
    Cojeaba de un pie, a consecuencia de la visita del padre de un alumno al cual el catequista había dado una buena tunda, porque el alumno manifestaba dudas sobre la Santísima Trinidad. Recibió tres golpes. Uno por el Padre, otro por el Hijo y el tercero por el Espíritu Santo.
    Hoy iba a ver a su colega Katz para llevarlo por el buen camino y hablarle al alma. Intentó acercarse a su objetivo con la siguiente observación:
    -Me extraña que en su casa no haya ninguna cruz colgada. ¿Dónde reza el breviario? Sus paredes no están decoradas con ninguna estampa. ¿Qué es esto que tiene encima de la cama?
    Katz sonrió:
    -Susana en el baño, y aquella mujer desnuda de debajo es una amiga suya. A la derecha hay un cuadro japonés que representa el acto sexual de una geisha y un viejo samurai. Es muy original, ¿no cree? El breviario lo tengo en la cocina. SVejk, tráelo y ábrelo por la página tres.
    Svejk salió y al cabo de un rato se oyó cómo alguien descorchaba tres botellas de vino.
    El capellán piadoso se quedó horrorizado cuando, encima de la mesa, aparecieron tres botellas.
    -Es un vino de misa muy ligero, compañero -dijo Katz-, de primera calidad, Riesling. Por lo que se refiere al sabor, se parece al Mosela.
    -No beberé -dijo el capellán piadoso obstinadamente-. He venido para apelar a su conciencia.
    -Pero entonces se le secará la garganta -dijo Katz-. Beba y yo le escucharé. Soy una persona muy tolerante y estoy abierto incluso a otras opiniones.

    Epílogo a la primera parte
    Tras concluir la primera parte de Las aventuras del buen soldado Svejk («En la retaguardia»), quiero comunicar que pronto aparecerán dos partes más: «En el frente» y «La paliza gloriosa». También en estos libros los soldados y los ciudadanos hablarán y actuarán tal como lo hacen en la realidad.
    La vida no es una escuela de delicadeza y cortesía. Cada uno habla como puede. El doctor Guth habla de una manera diferente a como lo hace el tabernero Palivec que sirve cervezas; además, esta novela no es un manual de comportamiento aristocrático de los salones que enseñe cómo expresarse en la alta sociedad, sino un retablo histórico de una época determinada. Si es preciso utilizar alguna palabrota de uso corriente, no dudo en hacerlo. Expresarlo de otro modo o poner puntos suspensivos lo consideraría la más estúpida de las hipocresías. Las palabrotas se usan hasta en el Parlamento.
    Alguien dijo, muy acertadamente, que una persona bien educada puede leerlo todo. Sólo a las personas malpensadas y a las de una vulgaridad refinada, a las que en su hipocresía de baja estofa se lanzan sobre palabras determinadas en lugar de sobre el contenido general, les sorprende lo que es natural. Hace unos cuantos años leí la reseña de una novela en la que el crítico se enojaba ante lo que el autor había escrito: «Se sonó la nariz y al acabar se la limpió». A su parecer, esta manera de escribir era antiestética y nada noble, contraria a lo que la literatura tendría que ofrecer al pueblo.
    Ésta es sólo una pequeña muestra del tipo de cabezas de chorlito que nacen bajo la capa del sol.
    Los hombres que se sorprenden al leer un exabrupto no son sino unos cobardes, porque lo que les sorprende es la vida real; es precisamente este tipo de gente la que causa peor daño al carácter de una cultura. Esta gente educaría al pueblo como si fuese un grupo de personas hipersensibles, masturba-
    dores de una falsa cultura; es el tipo de gente como san Luis, de quien se dice en el libro del monje Eustaquio que, cuando oyó que un hombre soltaba sus ventosidades con mucho ruido estalló en llanto y no se calmó hasta que se puso a rezar.
    Este tipo de gente se indigna en público, pero encuentran un placer extraordinario en leer inscripciones groseras en los lavabos.
    Si en mi novela he recurrido a unas cuantas palabrotas, ha sido para retratar la manera corriente de hablar.
    No podemos pedir al tabernero Palivec que hable tan refinadamente como la señora Laudová, el doctor Guth, la señora Olga Fastrová y toda una serie de personas que, con mucho gusto, convertirían la República Checoslovaca en un gran salón con parqué donde la gente se movería vestida con frac y guantes, donde todos hablarían sofisticadamente y cultivarían la delicadeza de los salones que, en el fondo, disfrazan los peores vicios y extravagancias.

    Reseña y Opinión: La máquina espacial (Christopher Priest) Val: 457

    Fichita: 
    Editorial: RBA Libros
    Escritor: Christopher Priest
    Páginas : 421
    ISBN : 978-84-9006-510-5
    Original : The Space Machine
    Valoración: 457
    Primera Edición Original : 1976
    Traductor: XV.M. García de Isusi
    Status: Prescindible
    Categoría: Steampunk
    Precio (aprox.) : 19,00     









    Opinión:

    Sigo sin disfrutar  las novelas Steampunk son demasiadas artificiosas y rocambolescas.
    Para mi no es tanto un problema con los argumentos o la narración sino sobre el contexto sobre los que navegan los hechos y las historias de steampunk. La magia en la fantasía o las ciencias imposibles de la ciencia ficción puede ser grotescas o inverosímiles pero funcionarán como un todo equilibrado y contextualizado. Pero en el Steampunk ese desequilibrio entre tecnologías avanzadas a la vez que trajes victorianos y trenes a vapor es tan pintoresco que no hay manera que combine bien. A lo mejor es ese desequilibrio lo que genera interés en algunos lectores no en micaso. A mi me descoloca irremediablemente.

    Combinar supertecnologías en un ámbito técnico con otras tecnologías basadas en la energía a vapor cuesta de asimilar sin desconectarse de la historia, existen demasiados agujeros conceptuales. Las incongruencias que eso supone en el desequilibrio entre tecnologías es irracional en una sociedad humana basadas en el método científico. Lo triste es que ningún escritor o escritora pone en duda que se llegue a ese contexto mediante el método científico no se opta por poner en juego o en duda ese elemento fundamental. Y precisamente en estos contextos solo se podría explicar y llegar sin dicho método.  La ciencia humana basada en el método científico hace imposible dicho desarrollo desacoplado, las tecnologías no son contructos aislados o desacoplados entre ellos no viven aisladas unas de otras, la ciencia medra en un cultivo y sopa de conocimientos interrelacionados pero sobretodo con científicos que se comunican entre todas las disciplinas existentes. Parece infantil y antiracional combinar trenes a vapor y brazos robóticos por ejemplo, el método científico lo imposibilita. Es como suponer que en una historia existe un contexto donde dos y dos hacen 5.

    Esta novela es leíble, a nivel técnico sería aceptable, pero la historia es muy poco creíble y considero que las buenas historias de ciencia ficción son aquellas que son creíbles incluso desde el momento que puedes suspender la percepción de realidad en la mente del lector utilizando recursos variados. La máquina espacial se mueve en el filo de las historias que sirven más como excusa para ejercitar técnicas que una historia que son más un artificio que otra cosa. En ningún momento he conseguido entrar en la novela. La historia nos sumerge en las desventuras de un par de jóvenes en fase: nos acabamos de conocer, pero estamos ya loquitos uno por el otro,  que por casualidad llegan a Marte y se encuentran una sociedad, que ... oh... hablan su idioma pero viven subyugados y mientras luchan por volverse a encontrar y volver a la Tierra salvarán a la raza de 'elois' de turno. Nada destacable.

    Muy bien, con la afirmaciones y de que  es un homenaje mitad La maquina del tiempo mitad La guerra de los mundos;  es cierto y me lo creo pero sinceramente me aburrí, bostezar en un libro y mirarte la Play con ganas de hacer una partida es un síntoma de somnolencia galopante.

    Creo que no hace falta hacer homenajes si significa hacer libros como este.

    Puedo entender que  hay cierta elegancia en combinar los dos títulos clásicos y hacer este experimento literario. Puedo entender que el tono es el mismo que el que puedes encontrar en las obras de Wells lo logra y demuestra capacidad a un escritor con buena técnica y talento.
    Pero es un experimento literario sin mucho recorrido. No lo recomiendo, se hace pesado de leer y cuesta avanzar. Desfasado para un lector hoy en día.

    Una cosa es suspender la incredulidad y esperar soportar ciertas incongruencias técnicas o aceptar la imaginación creativa del autor. Otra es desconnectar por la falta de sentido y cohesión creíble del conjunto.

    Que sensaciones contrapuestas me deja Christopher Priest con otra obra reseñada en ECP : Un mundo invertido que me parece de una maestría absolutamente imprescindible y luego leer este fail de novela.

    Prescindible.

    Contraportada:
    Edward Turnbull es un representante de comercio sin suerte que un día conoce por casualidad a Amelia Fitzgibbon, pariente de un conocido inventor. De visita en su casa, Amelia le enseña el último invento de sir William: la maquina espacial, y le sugiere que la tomen prestada para un corto viaje. Esta imprudencia desencadena toda una serie de acontecimientos nefastos que los lleva a un futuro cercano y a un rincón de la campiña, que creen que es la tierra del futuro, pero que en realidad es el planeta Marte y esta a punto de lanzar un ataque contra la Tierra. 
    Combinando con maestría La máquina del tiempo y La guerra de los mundos de H.G. Weils, Christopher Priest trama una historia original que presenta otro punto de vista de ambas novelas y llena los huecos que Wells dejó inexplicados. Sin salirse de los límites de la ciencia victoriana de finales del siglo XIX y recreando la sociedad y las costumbres de esta época, La máquina espacial se ha convertido en un clásico del género desde su publicación en 1976 y se presenta de nuevo al público en castellano con una traducción completamente nueva. Esta novela recibió el Permic Ditmar en 1977.
    Otras reseñas de Christopher Priest en ECP: 

    Cranford

    Crandford es sin duda la obra más popular de Elizabeth Gaskell, escrita a instancias de Charles Dickens después del éxito conseguido con su primera novela, Mary Barton. 

    El paisaje, la ambientación e incluso los personajes están tomados del pueblecito en que la autora pasó su infancia, Knutsford. En un retrato lleno de humor y afecto, pero exento de sensiblería, la autora muestra unos valores y costumbres que la revolución industrial estaba transformando rápidamente. 

    Cranford es, fundamentalmente, una ciudad regida por mujeres, la mayoría solteras o viudas. La narradora, Mary, una joven de que ya abandonó la ciudad, describe desde la distancia la implacable erosión emocional que sobre las mujeres de Cranford ejercen las constantes ausencias, temporales o definitivas, a las que la revolución industrial las condena. 

    La falta de la figura del hombre en el devenir cotidiano marca inexorablemente un cambio social y cultural sin retorno.

    Al estilo de las novelas de D.E. Stevenson Gaskell nos describe la tranquila vida en la campiña inglesa a principios de la revolución industrial. La apacible vida de un pueblo donde las mujeres son las absolutas dueñas y los pocos hombres que allí habitan apenas tienen un pequeño papel como acompañantes.

    En esta apacible vida todo está medido y calculado, las horas a las que se puede hacer visitas, lo que se sirve en cada merienda, cuando empezar una conversación o el tema de la misma, las partidas de cartas y a quien se invita para ellas. Una vez recibida una visita cual es el tiempo prudencial para devolverla para no sentir la ofensa de la no correspondencia...

    La novela es tranquila como la vida que describe, a partir de varias visitas de nuestra narradora vamos descubriendo quién es quién en el pueblo, quién es más respetada y lleva la voz cantante y como poco a poco los equilibrios se decantan hacia un lado u otro dependiendo de la salud o la popularidad de una u otra vecina. 

    Maravillosa redacción que compensan la falta de acción o aventuras en el lento transcurrir de la vida en Cranford, porque de vez en cuando también se agradece una lectura pausada y sin sobresaltos a cada giro de página.